Apertura del Año Jubilar de nuestra Madre Fundadora, Santa Beatriz de Silva
- conventoaranjuez15
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La apertura del Año Jubilar Concepcionista por el 50º aniversario de la canonización de Santa Beatriz de Silva se celebró con una Misa el 3 de febrero en el Monasterio de San Pascual de Aranjuez. Este Año Jubilar celebra la vida de la Santa y los 525 años de la Orden de la Inmaculada Concepción con motivo de la conmemoración del 50 aniversario de la canonización de la Santa por parte del papa Pablo VI, el día 3 de Octubre de 1976, previamente beatificada por Pío XI el 28 de Julio de 1926, reconociendo de esta manera, la dedicación de toda una vida caracterizada por la espiritualidad mariana y la devoción a la Inmaculada Concepción
Santa Beatriz de Silva (1424-1490) fue una religiosa española, fundadora de la Orden de las Madres Agustinas de la Orden de la Asunción de la Virgen María. Nació en Badajoz, España, en una familia noble, y desde joven experimentó una vida de piedad y devoción religiosa.
Su vida religiosa comenzó en el convento de las Agustinas, donde vivió un tiempo, pero pronto se sintió llamada a una vida más intensa de oración y dedicación. Fue en este período cuando experimentó una visión de la Virgen María, quien le pidió fundar una nueva orden religiosa dedicada al culto y veneración de la Asunción de la Virgen.
En 1480, Beatriz fundó el convento de las Agustinas de la Asunción en Toledo, en una época de gran fervor religioso. Su nueva comunidad fue una congregación dedicada al trabajo de la vida contemplativa y la propagación de la devoción a la Asunción de María, en una vida de estricta pobreza y austeridad. Beatriz, que fue una mujer profundamente mística, tuvo una gran devoción hacia la Virgen María y vivió una vida marcada por la oración, la penitencia y la humildad.
Santa Beatriz murió en 1490 en Toledo. Fue beatificada por el Papa Clemente XI en 1705 y canonizada en 1976 por el Papa Pablo VI. Su legado perdura en la orden que fundó, que sigue dedicada a la vida contemplativa y a la veneración de la Asunción de la Virgen María.
A través de su vida, Beatriz de Silva demostró un profundo amor por la Virgen María y una dedicación total a la vida religiosa, que la ha llevado a ser reconocida como santa en la Iglesia Católica.
Los años jubilares de Santa Beatriz de Silva son tiempos especiales de gracia que la Iglesia concede para recordar y profundizar en la vida, espiritualidad y obra de esta santa, fundadora de la Orden de la Inmaculada Concepción. Un año jubilar suele celebrarse en torno a un aniversario significativo relacionado con la santa, como su nacimiento, su muerte, su canonización o la aprobación de su orden religiosa.
Durante estos años jubilares, la Iglesia invita a los fieles a renovar su fe siguiendo el ejemplo de Santa Beatriz de Silva, quien destacó por su profunda devoción a la Virgen María, su vida de oración, humildad y confianza en Dios, incluso en medio de grandes dificultades personales. Es un tiempo especialmente dedicado a la conversión, la reconciliación, la oración y las obras de caridad.
Además, los años jubilares suelen ir acompañados de celebraciones litúrgicas especiales, peregrinaciones y, en algunos casos, la concesión de indulgencias para quienes participan con las disposiciones espirituales adecuadas. De este modo, no solo se honra la memoria de Santa Beatriz, sino que se anima a los creyentes a vivir con mayor intensidad el mensaje mariano y evangélico que ella dejó como legado


























































































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